Cuidado del niño en Familias Guardadoras

Buscamos favorecer el sano desarrollo integral (afectivo-vincular, intelectual, psicomotor) de nuestros niños mientras se desarrolla el proceso de adopción integrándolos, de manera transitoria, en un ambiente familiar mientras sus madres y/o familias de origen, realizan el proceso de discernimiento respecto a su futuro. Optamos por esta metodología de trabajo pensando en los beneficios que representa para el niño recibir los cuidados que requiere en forma personalizada, apoyados en la teoría del Vínculo de apego Temprano y la Regulación Vincular.

Ventajas del sistema para los niños

• Se integran a una dinámica familiar, permitiendo que el niño internalice la confianza básica en sí mismo y en otros.
• Se favorece la activación de sus potencialidades y recursos resilentes para enfrentar las dificultades propias de la vida (actuales y futuras).
• Se promueve su sano desarrollo cognitivo, afectivo y vincular.
• Contar con una figura con la cual interactuar afectivamente, le permitirá al niño desarrollar un vínculo de apego seguro, evitando el trastorno del apego.

¿Qué es una Familia Guardadora?

 Se trata de un grupo familiar con la capacidad de entregar afecto y cuidados a un niño por un tiempo determinado, fomentando su desarrollo integral en un ambiente cálido y armónico, otorgándole además los cuidados necesarios para su normal desarrollo. Al ser parte de este núcleo familiar, el niño desarrollará la confianza que será la base para la formación de vínculos sanos y estables en el futuro, ya sea para reinsertarse en su familia de origen o para establecer los lazos familiares propios de una familia adoptiva. El rol de las familias guardadoras es esencial para el desarrollo del vínculo de apego que generará el niño con su familia definitiva al contar con una figura estable desde los primeros momentos de su vida, con quien poder ir interregulando sus propios estados internos.

Requisitos

• Ser Madre y Padre con hijos mayores de 5-6 años, idealmente en etapa escolar, de manera de garantizar que la guardadora contará con el tiempo y la disponibilidad emocional para dedicarse exclusivamente al el cuidado del niño que tendrá temporalmente a su cargo.
• Adecuada capacidad para manejarse en situaciones de estrés.
• Salud física y mental compatible con la labor.
• Ser dueña de casa o tener un trabajo de horario flexible.
• Contar con una red familiar de apoyo importante, donde la decisión de ser familia guardadora haya sido conversada, garantizando que la guardadora pueda sentirse apoyada en su labor.
• Contar con una vivienda (propia o arrendada) con espacios adecuados y seguros para recibir un niño/a.
• Capacidad para tolerar frustraciones y postergar la propia gratificación en pos de los demás.
• Criterio y flexibilidad, buena disposición a recibir apoyo y orientación del equipo técnico de FAS.
• Lo más importante, es que la guardadora debe estar consciente de que cuidará a un niño/a en forma temporal y que ésta no es una vía para acceder a la adopción.

Proceso de Desvinculación / Vinculación Asistida

Además de proveer al niño de una figura de apego y de capacitar a la guardadora para el establecimiento de un vínculo seguro, la Fundación Chilena de la Adopción es consciente y se hace cargo de accionar, de la manera más adecuada, el proceso de desvinculación del niño de su guardadora y la vinculación con su familia definitiva (adoptiva o biológica). Para ello, se realiza el proceso de “Vinculación Asistida”, que consiste en una serie de visitas progresivas (de número variable en relación a la edad del niño) por parte de los padres adoptivos a la casa de la familia guardadora, para que el niño comience a “familiarizarse” con estas “nuevas personas” de a poco y guiado afectivamente, en un ambiente de tranquilidad y afecto positivo.

Capacitación a Guardadoras

Enfatizando la prevención de las psicopatologías del desarrollo y acorde a los planteamientos científicos actuales relacionados con el tema, la Fundación Chilena de la Adopción se encarga de que las personas que se desempeñan como “cuidadoras” sean “sensibles y eficientes” en los cuidados del niño pequeño, favoreciendo su sano desarrollo. Con este fin, se realiza un completo proceso de capacitación a las guardadoras y familias de acogida, orientado a promover un Vínculo de Apego Seguro entre el niño/a y su cuidador. Existe además una capacitación permanente en relación a distintas temáticas del desarrollo del niño, de crecimiento personal y auto cuidado.